Qué mirar al comprar un eléctrico
Primero, dónde vas a cargar: con un punto de carga en casa o en el trabajo, el eléctrico sale barato y es cómodo; si dependes solo de cargadores rápidos públicos, cuesta más y exige planificar. En viajes largos importa tanto la potencia de carga como la autonomía.
En invierno y en autopista la autonomía real es menor que la cifra WLTP. Pregunta por la garantía de la batería, los cables incluidos, la bomba de calor y las actualizaciones remotas, y compara precios finales con entrega incluida: los descuentos varían mucho entre concesionarios.
